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viernes, 11 de mayo de 2018

¿Conectar paisajes para salvar montañas?*


Aunque en Cuba el más elevado por ciento de la población es urbana,  más de 800 mil personas viven en las montañas.  Se encuentran al este del archipiélago, donde se concentran los mayores macizos montañosos; al centro de la isla grande; o en las singulares formaciones de Occidente, los mogotes pinareños.
tomado de periódico Escambray/ Vicente Brito
Actividades económicas esenciales para el país como el cultivo del café y el cacao, o la extracción minera de níquel y cobalto tienen en las montañas su escenario. De esas actividades depende no solo el sustento de miles de familias montañesas, sino renglones de exportación entre los cinco primeros para la economía cubana.
Pero en 2016, la Lista Roja de la Flora Cubana (LRC'16) ofreció datos que ponían al desnudo la fragilidad de esos ecosistemas. La magnificencia de las montañas cubanas parece, según los resultados publicados, tener en la conservación de la biodiversidad un punto álgido.
Entre las formaciones vegetales - apunta la LRC'16 - “los bosques pluviales y los matorrales xeromorfos (aquellos que habitan en condiciones de sequía) que se desarrollan en zonas montañosas, son los que presentan mayor número de especies amenazadas”.
El propio texto explica que esta situación se debe al hecho de que las zonas montañosas en Cuba son generalmente las que albergan mayor número de especies exclusivas y también más diversidad, tanto de la flora como de la fauna.  Por tanto, señalan que las elevaciones  poseen también más especies de vertebrados amenazados.
Sin embargo, los problemas que gravitan sobre la conservación de la biodiversidad en el país y sus montañas, existen con independencia de los niveles de diversidad y endemismo. La citada investigación afirma que entre las principales causas están - en ese orden -, invasiones biológicas, deforestación, fragmentación, ganadería, forestación, agricultura, degradación del hábitat, incendios, construcciones, y actividades mineras, como las diez primeras.
Aunque muchas causas concuerdan con las tendencias mundiales como la ganadería, la deforestación y la agricultura, los investigadores hicieron un hallazgo interesante.
“Es sorprendente – dice la LRC'16 - que la cantidad de especies amenazadas por la agricultura o la ganadería, actividades mundialmente reconocidas como una de las principales afectaciones para la flora y la fauna (también asociadas a la deforestación), sea similar a las amenazadas por malas prácticas forestales o forestación. Esto demuestra la importancia de evaluar y cuestionarnos las actuales prácticas de (re-)forestación de áreas que, por ejemplo, naturalmente están cubiertas por matorrales o herbazales nativos de alto endemismo (…) Gran parte del territorio nacional estuvo cubierto originalmente por matorrales, herbazales y otras formaciones vegetales no boscosas, los planes para la siembra de especies arbóreas en estos sitios, lejos de promover la conservación de la zona, se convierten en una de las principales amenazas para las especies nativas”.
Ese descubrimiento desmitifica la idea de que más cobertura boscosa es siempre sinónimo de buena salud para los ecosistemas y apunta a la necesidad de mirar más allá de las cifras.
El mapa del porciento de especies de la flora amenazadas por provincias, aporta elementos para considerar cuál ha sido el impacto de esas prácticas en los ecosistemas montañosos, pues las más afectadas coinciden con los territorios donde se encuentran la mayoría de las principales formaciones montañosas del archipiélago.
En el año 2016, el periodista Alexis Rojas Aguilera publicaba desde la estación Radio Angulo de la provincia de Holguín la pieza Los bosques deseados en Moa, donde relataba los desafíos de la reforestación en esa zona de la parte nororiental del país, casa de las reservas de níquel y cobalto más importante de Cuba.
“…continúa básicamente la práctica de reforestar las áreas minadas con el empleo de especies introducidas como la Casuarina, el Eucaliptus o solamente con pinos”.
Pero las malas prácticas de forestación no se limitaban a Moa. Al respecto, advertía la Lista Roja: “Las cuatro provincias con mayor cobertura boscosa (Pinar del Río, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo) coinciden con las de mayor número de especies amenazadas. Estas provincias, a su vez, albergan los 10 municipios con más especies amenazadas del país, siendo Baracoa el de mayor número con 285 especies. La conjunción de la deteriorada “calidad” de los bosques de estas regiones y su alto porcentaje de endemismo, son en primera instancia la causa de esta aparente paradoja”
Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas confirman que no solo se trata de los territorios de más cobertura boscosa natural, sino de aquellos donde han sido plantados más número de árboles.
Entre las causas de la pérdida de la biodiversidad, la fragmentación es la tercera y también de importancia para los ecosistemas de montaña. Desde el año 2014 el V Informe de Cuba al Convenido de la Diversidad Biológica calificaba la fragmentación de la cobertura vegetal natural y seminatural de “alta a media”.  Aunque Cuba es un archipiélago conformado por mosaicos de ecosistemas fragmentados, cual pedazos de paisajes colocados aquí y allá, los investigadores advertían desde entonces el impacto de ese hecho sobre la biodiversidad.
No obstante, tal vez la alerta más urgente que hacían desde ese informe, era el poco valor que se otorgaba a la conservación de la biodiversidad en función de los planes de desarrollo económico del país.
Casi un año después de esa llamada de alerta, comenzó a escucharse de un proyecto que apunta   a conectar esos fragmentos de paisajes, donde las especies nativas tienen un papel protagónico y que busca armonizar el desarrollo económico con la conservación de la biodiversidad. ¿Su escenario? Ecosistemas montañosos amenazados.

Fincas forestales conectan paisajes

Un enfoque paisajístico para conservar ecosistemas montañosos amenazados es un proyecto que comenzó en 2014 y propone un cambio de mirada en las formas de conservar la biodiversidad. No se trata de preservar especies únicamente en áreas protegidas o aislarlas en herbarios; sino de conectar zonas de elevada biodiversidad y endemismo a través de fincas forestales.
En un artículo publicado en El Boletín sobre Conservación de Plantas del Jardín Botánico Nacional de Cuba, Lazara O. Sotolongo no es tímida en afirmar que se trata de “establecer un hito en la manera de conservar la biodiversidad, a escala paisajística, mediante la conectividad de fragmentos de ecosistemas montañosos amenazados. En este enfoque se integran los intereses económicos y conservacionistas de manera armónica, en función de mitigar la pérdida de biodiversidad y aumentar la capacidad de los ecosistemas de generar bienes y servicios medioambientales, para mejorar el bienestar social de los pobladores de las montañas.”
Aunque el proyecto, que se extenderá hasta 2022, está financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial con 7 millones de dólares, y por el presupuesto de Estado cubano con 62 millones de pesos, según reportó el semanario Trabajadores, esos objetivos no parecen exactamente fáciles de alcanzar.
En entrevista ofrecida a esa publicación en junio de 2017, Sotolongo afirmaba: “En las áreas escogidas: Guaniguanico, en el occidente del país; Guamuhaya y Bamburanao, en el centro y la Sierra Nipe-Sagua-Baracoa (Oriente), la diversidad biológica está amenazada por los incendios incontrolados, la contaminación, las prácticas agrícolas y ganaderas inadecuadas, la minería a cielo abierto y el cambio climático”.
Para Conectando Paisajes, como también se le conoce al proyecto, la Finca Forestal es una especie de núcleo conector. Osmany Ceballo, coordinador  en la provincia de Sancti Spíritus, al centro de la isla grande, explicó a la prensa que “se trata de conectar esos paisajes montañosos que poseen biodiversidad a partir de nuevas vías como las fincas forestales, priorizando la vegetación autóctona”.

Hasta el 2017, según información ofrecida por la jefa del proyecto, contaban con 10 fincas forestales por cada macizo montañoso. Como otro resultado importante el sitio web de Conectando Paisajes afirma “que se han realizado inversiones en la restauración de áreas afectadas por la minería a cielo abierto (extracción de laterita) para el níquel y el cobalto con la utilización de especies nativas.
Al respecto, el periodista Alexis Rojas Aguilera reconoce que se han dado pasos en la utilización de especies autóctonas en la reforestación de las zonas afectadas por la minería, “con la siembra de Hicacos y una apreciable variedad de gramíneas locales”.
Añade Rojas, que ahora “se trata ahora de buscar el paso a un estadio superior de la meritoria labor de re-cultivación de las áreas deterioradas por la actividad minera desplegada las últimas décadas, que devolvieron el verdor a miles de hectáreas de terreno”.
Conservar la biodiversidad en esas zonas montañosas, no es únicamente un objetivo ecológico, sino sobre todo social.  El proyecto busca que los campesinos sean capaces de obtener mayores cosechas de forma amigable con el medio ambiente a través de transferencia de conocimientos. 
 Ese propósito no es exclusivo de Cuba, sino coherente con la aspiración de alcanzar para el 2020 las Metas de Aichi, documento del cual este país es signatario y que hace énfasis en promover la utilización sostenible de la biodiversidad.
No es uno, sino varios los servicios de la biodiversidad al hombre y el control biológico es esencial cuando de cultivos se trata, por lo que su conservación afecta de forma directa a los campesinos.
Desde Santiago de Cuba, Yoira Rivera Queralta, coordinadora del proyecto en esa provincial del Oriente sur, dijo a la prensa local que se busca “una mayor permanencia de estos pobladores en sus zonas de origen, evitando así la emigración de los campesinos hacia la ciudad”.
En 2013 el profesor Titular de la Universidad de de Guántanamo Javier Pérez-Capdevila, advertía sobre la despoblación de las montañas. “El área abandonada en los ecosistemas montañosos sigue incrementando su magnitud, y lo peor, sin que aparezca la fórmula para repoblarlas, lo cual es una necesidad imperiosa para la seguridad alimentaria del pueblo cubano”, opinaba en el artículo Las solitarias montañas necesitan compañía.
Aunque datos de la Oficina Nacional de Estadísticas apuntan a una desaceleración de ese proceso en los últimos años, la permanencia de los campesinos en las elevaciones cubanas no depende solo de proyectos ecológicos, sino del mejoramiento integral de las condiciones de vida, como han señalado varias publicaciones.



En esa aspiración entender la biodiversidad como un insumo para el desarrollo y emprender acciones duraderas ancladas en ese entendimiento, puede ser una tabla de navegación donde se encuentren las aspiraciones de los montañeses y la conservación de los recursos naturales. 
Como todo en la naturaleza, esta situación asemeja un círculo infinito. La biodiversidad amenazada impacta negativamente en las plantaciones de café, cacao; cosechas flacas conducen a campesinos empobrecidos que van en busca de otros horizontes; campesinos empobrecidos a montañas abandonadas.
*A pesar de haber enviado correos solicitando su respuestas los compañeros de Conectando Paisajes no respondieron a mi solicitud de entrevista. 

jueves, 22 de noviembre de 2007

Donde se lucha por la vida (Guanhacabibes Final)

Nos esforzamos para que cada nido quede perfectamente cercado. Cualquier cosa sirve; desde elementos naturales hasta restos de cajas. Lo importante es no dejar espacio para que las tortuguitas queden a la merced de los voraces apetitos circundantes.

Los nidos uno y dos son ahora el centro de atención. Velamos, pasamos, revelamos, repasamos, hasta que un grito nos hace correr. !!Corran que las tortuguitas están saliendo- alerta Joyce. El campamento entra en alarma y no es para menos. Juro no haber visto nada más naturalmente hermoso que esas cabecitas asomándose a la vida.

Revisamos sus diminutas anatomías, tomamos notas de las malformaciones, las nacidas con vitelo y las saludables. Tan pronto como podemos las dejamos libres. Una vez sobre la arena no hay nada que les impida llegar al mar. No importan dónde estén, la brújula genética les enseña el camino a su mundo. Estremece el espectáculo de las pequeñas contra las olas, mar adentro, como quien tiene prisa por crecer.

Quedamos solos otra vez. En el nido hay algunos huevos infértiles y otros infestados que también contamos. Mientras, las tortuguitas se convierten en pequeños puntos sobre las olas. Se aleja la razón por la que cada año cientos de jóvenes regresan a estas playas remotas. Ahora, solo se escucha el viento y el mar.

jueves, 18 de octubre de 2007

Guanhacabibes ( parte II) o En la nocturnidad de tus playas

fotos: Reno Massola

Con el favor de la brisa los jejenes se esfuman y los mosquitos son apenas una leve molestia. Lo contrario supone que las horas nocturnas se hagan eternas. La plaga de insectos nos obliga a cubrir cada centímetro de nuestros cuerpos para salir a playar. Solo un hecho puede quasi sustraernos de la molestia infernal: la llegada de una tortuga (chelonia).

¿Eso es una piedra o una tortuga?, Oye yo creo que sí, mira, mira, mira se está moviendo!, caballero despacio…!!!!! Sin la gracia de la luna se puede hacer muy difícil no confundir una roca o la vegetación con una chelonia; solo su rastro fresco sobre la arena es inconfundible.

Aprenderlo requiere observar con cuidado. Para Olivia y René, los novatos de la temporada, es aún demasiado pronto…. Se trataba apenas de una enorme piedra. La segunda noche nos traería mejor suerte.

Sobre las 12 de la madrugada, el campamento está en plena actividad. Dos tortugas verdes (chelonias mydas), las más frecuentes de julio a septiembre, decidieron “subir” casi a la vez.

Es hermoso el espectáculo de las tortugas en busca del mejor sitio para anidar, me había dicho un amigo. Y ciertamente lo es. Algunas aciertan la primera vez; otras buscan aquí y acullá, hasta que la temperatura y la textura de la arena les convence para hacer un profundo nido. Solo entonces inicia el lento proceso de la oviposición. Cuando el primer huevo cae sobre la arena, comienza lo "bueno".

Tienen que estar atentos – nos habían dicho durante la conferencia preparatoria en el Centro de Investigaciones Marinas- solo cuando termine de hacer “la cama” ustedes comienzan a trabajar. Para contar los huevos lo más recomendable es poner la mano debajo de la cloaca de la tortuga. Van a sentir una sustancia gelatinosa, pero no pueden parar…

Noventa dos, noventa y tres, noventa…Las tortugas verdes (chelonia mydas) ponen de 70 a 140 huevos aproximadamente. Mientras uno de los miembros del equipo cuenta, el resto mide la tortuga, la revisa en busca de filopapilomas u otras anomalías; chequea la existencia o no de la marca (una presilla colocada en la aleta derecha que la reconoce como una tortuga de las que anida en estas costas.)

Dos tortugas en una noche suponen mucho trabajo, pero también que las horas se vayan volando. El amanecer llega urgente. Aquí, donde se pone el sol en Cuba, suele despertar muy guapo, como diría Olivia, una amigia llegada de Islas Canarias hasta esta playa virgen. Ella es solo una de los cientos de voluntarios extranjeros que cada año se suman al Proyecto.

Lo que trae el día

Quien piense en mañanas de total aletargamiento se equivoca. Cada dos horas debemos tomar las temperaturas de algunos nidos. Ahora, corresponde además “señalizar” los nuevos con algunos datos: número de nido, especie de la tortuga, cantidad de huevos y fecha van dentro de un pomo o botella amarrado a un palo, que a través de una guía nos conduce directo al nido. Así se aprovechan los desechos que el mar devuelve al hombre: diariamente recalan sobre estas costas sogas, botellas, pomos plásticos; la más inimaginable evidencia de inmundicia humana.
Mantener la playa limpia forma parte de la labor de los voluntarios. No se hace como parte de un plan, aclara Joyce (el coordinador de la temporada), quienes vienen aquí tienen por lo general tienen una elevada conciencia ambiental. Y no se conciben ambientalistas en medio de una playa sucia. Enterramos los desechos; los papeles y cajas van al fuego. Al final cada equipo debe llevarse su basura.

En medio de tanto que hacer siempre queda algún tiempo para leer y extasiarse un poco. Pero estamos en Agosto y muy pronto aparecerá una nueva misión. Por las fechas de los nidos uno y dos pronto seremos testigos de un acontecimiento tan impresionante como natural: la llegada a la vida.
Continuará ...